viernes, 18 de junio de 2010

Regresar a la primaria


He pensado varias veces en lo que haría si volviera a clases...

Cuando estás ahí, por más atrevido que seas, te la piensas para saltarte las clases, para copiar un examen, decir una broma, hacer la peor travesura, entregar tu opinión en lugar de un examen…o un total de locuras que las hiciste pero te dio miedo alcanzarlas por no recibir tu carta de buena conducta. Ahora, retrocedes y confirmas que la cita con el prefecto para mandarte con la coordinadora no influyó en nada para lograr la entrevista de trabajo que ahora te trae nervioso.

En la sala previa a tu encuentro, con tu currículum mojado de sudor y el traje que no te queda bien, sabes que lo anterior, no fue tan grave como pensabas. Ahora sabes que lo tuyo no eran las matemáticas, pero, no hay mejor ingeniero que tú para pasar la prueba en esta vacante.

Recuerdas con bastante alegría las veces que con tu pandilla planeabas el mejor escape, que eras a quien los papás de tus amigos prohibían juntarse porque jugabas con cuetes. Hacían torres de tazos de los Looney Tunes para ganar la final de su joya dentro de la cangurera. Hacías trampa en policías y ladrones, y preferías llenarte de lodo que tomar clases de natación; y aún así, el equipo te hacía querer ser el más envidiado.

Si te dieran la oportunidad de regresar a la primaria, a la secundaria, a la preparatoria e incluso a la universidad, cuántas locuras no repetirías, o a cuántas personas no te les aventarías. Las visitas al laboratorio explotarían al doble, y educación física se convertiría en el mundial.

Son ideas de un hubiera y de un espíritu aventurero que se desgarra por tu lenguaje que grita para ser estallado. Cuando estás por entregarle tu book al reclutador, piensas que la maestra no pudo darse cuenta, que tus padres te la hubieran pasado, y que tus amigos seguirían divirtiéndose. Mientras tú, consigues el puesto, pretendes ser el mejor, y tus sueños de niños parecen ser ficción.

Lo mismo me pasa cuando recuerdo la primera vez que me enamoré. Pensaba que sería la única vez, que la sonrisa parecía extrema y mi felicidad era más poderosa que una tarde de papeles mojados estancados en el techo. Y ahora que volví por centésima vez, y me encarrilé para la infinidad, sueño en mi segunda oportunidad de volver a ser conquistada, para que alguien luche verdaderamente por mi amor.

La vida es eternamente bella,

Gracias por leerme.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y entonces recordé mi pendiente de leer un blog, uno de los pocos que he leído porque aun no me parece tan emocionante sin el menor afán de ofender, pero de pronto ni el mío me atrae, de un momento a otro descubrí que llevaba más de diez líneas sin rendirme... me decidí a terminar, y reaccioné, me encontré por un milisegundo revisando mi cangurera, por dios que traia una, viendo los tazos que me quedaban y que no me gustaba jugar con ellos porque nunca me gustó jugar con las cosas que m gustan y aprecio, más aún cuando es el top en el momento de lo "cool", es como si ahora me pusiera a apostar mis diesel, aún con la posibilidad de ganar más, creo que eso me sucede con el cierre del escrito, deseo conquistar y ser conquistado para dejar de jugar y como siempre quise hacer, cuidar de ella...
qué raro como brincamos de una idea a otra y no me digas que no saltaste de los recuerdos de la primaria a la vida amorosa y el deseo de una especie de un nuevo comienzo, pero siempre como la primera vez que creemos en lo unívoco y "superpoderoso" de un amor, brincamos y comenzamos de nuevo y lo relacionamos con tus tazos y los míos y luego les pegamos con otro, para ver cuántos se voltean, a veces, no se voltea ninguno, a veces se voltean todos, y en ocasiones tenemos que dejar de jugar para encontrar la manera de conseguir otros, porque sucede que siempre terminamos necesitando más, incluso cuando parecen a ver pasado de moda o que el juego acabó por lastimarnos la mano...
y cuando uno se lastima una mano siempre puede comprar unos bonitos guantes ;)

http://www.polyvore.com/cgi/img-thing?.out=jpg&size=l&tid=2660259

Rail dijo...

Hola Marlene!

Tengo que admitír que me causo nostalgía leer este segmento de tu Blog. Primero por que compartimos hace algo de tiempo las mismas etapas, como parte de la primaria y la secundaria.

Segundo, por que yo me incluyo en ese grupo de personas que recuerdan con cariño las etapas que han pasado y por supuesto que pienso aveces en que si pudiera regresar en el tiempo, cambiaría e intentaria hacer nuevas cosas.

Por último, la última parte donde mencionas que solo pudieras amar una vez. Que platónico sería eso y a la vez tragico, por eso creo que siempre háy segundas oportunidades y quién sabe, hasta más... las que seán necesarias para lograr que enloquescas de felicidad.

Es curioso que digas que quieres alguién que luche por tu amor. Yo siempre he buscado alguién que me deje luchar por eso, pero lamentable mente la vida me a demostrado que no todo puede ser de color de Rosa y que un hombre no puede estár completamente enamorado, por que te vuelves completamente vulnerable. Que mas quisiera yo ser completamente vulnerable, pero es múy peligroso. Sin embargo seguire intentandolo y no me dejare derrotar por los golpes que me ha dado la vida.

Me da gusto ver, que háy mujeres que están dispuestas a permitír que alguién haga hasta lo imposible por conseguír aunque sea una mirada que me congelara.

Algún día encontraré esa persona que se de cuenta de que hay alguién enfrente de ella, que está dispuesto a quererla, amarla y cuidarla y que no solo pasa en las peliculas.

Bueno, como siempre Marlene, tus comentarios me hacen reflexionar un buen.

Espero que tú también te des una segunda oportunidad, ya que no hay que tener miedo a volverse a enamorar. De lo contrario acabariamos solos y entonces, como dices al inicio, en 40 años desearas regrear en el tiempo y desearas haberte dado una segunda oportunidad.

Saludos,

Rail.