domingo, 2 de agosto de 2009

Entrega equidistante

¡Espléndido! Una yema traviesa que se sumerge en la gota de vino.

Vamos a comenzar con un buen soplido, cálido, ligero y directo. Nos parecerá adecuado un alumbrado casi nulo, desinhibido. Deja que entre, abre tus poros, respira ese aire que hemos invitado. Mis ojos están impacientes por distraerse con los que ahora ven. Calla, el vino ha llegado más allá del vientre. Permitamos que la mirada rose las líneas, que las siga hasta eliminar la decena de capas que nos limitan. Utiliza tus extremidades. El silencio se va, y se mantiene en compostura frente a nuestro nuevo susurro. Has depositado tus manos en mis mejillas. Me has dado la bienvenida a un majestuoso universo de vibraciones sensibles al alma y a la figura. Ahora que me incorporo a tu lenguaje, te permito atravesar mis miedos, mis prejuicios. Transitas en mi espacio con verdadera plenitud y yo, deseo que ese segundo se propague en la eternidad que me regalas y compartimos. Desliza tus sentidos, impúlsalos a mi núcleo agitado. Escoge tu armonía, camina con ella para que me enseñes cómo viaja tu magia por las terminaciones nerviosas. Voltea al cielo, experimenta tu temperatura. Pídele a las estrellas un segundo más, yo te ayudo a conseguirlo. Enséñale a la vida que eres radiante. No más aflicción, si completos estamos, completos pasamos a este paraíso.
No encendamos la luz, iluminémonos con otro calor. Soy yo, es mi cuerpo, es mi corazón el que pide esta vida. Con una soledad resplandeciente, siento la cúspide más completa de mi ser.

Gracias por acompañarme.

2 comentarios:

roxitions dijo...

I like your way of writting darling... eso de las capas...
ente otras cosas mas.

Anónimo dijo...

...me parece muuuy familiar tu narración, parece como una anécdota con mensajes ocultos... quizas es ahora mi estado de ánimo el que me hace verlo asi! Saludos Pikuuu =)