Encuentro con el creador de sé tolerante
- 7:00 p.m.
Cuando lo vea, lo saludaré tan amable como lo sé hacer. Me gusta sonreír, para que el otro sepa que no está solo. Así será con él, o ella, aún no lo sé. Le pediré que tome asiento, ordenaré un cosmopolitan. Mis gustos y conocimientos no dan para más, quizá sea mejor abortar mi fascinación por Sex and the City; siempre habrá algo más que Carry Bradshaw.
- 7:30 p.m.
Si no quiere un cosmo, que lea la carta de vinos, de seguro tendrá la bebida perfecta para la palabra perfecta. Si no desea fumar, tampoco me incomoda, puedo vivir fácilmente entre fumarolas o en diafanidad. Lo malo será si se enoja, espero que el de atrás no fastidié con su puro. Propongo ir directo al grano, sin titubeos y preguntarle - cuéntame, ¿siempre has sido tolerante? - .
- 7:45 p.m.
Cuando haya intentado responder y me haya mareado con su estupenda relación con homosexuales, drogadictos y quien se le cruce en frente, justo en el momento en que el alcohol me salude mientras haga tropezar mi lengua, le preguntaré con unas gotas de saliva que escupa como síntoma de ebriedad - ¿y tú quién eres?- De seguro se ofenderá, porque a pesar de considerarme atenta y modesta, me pongo efusiva y a la defensiva.
8:05 p.m.
Roberto el mesero me ofrecerá otro cosmo, levantaré la copa y sin voltear a verlo asentaré con la cabeza. Lo mejor será mi imitación a las actrices de Hollywood cuando encienda un cigarro; será uno tras otro, como si supieran a menta.
8:10 p.m.
El o ella estará preparando su cv, me mencionará su primer y último trabajo, pero se quedará tan en silencio mientras organiza sus ideas que yo interrumpiré con un -aja, dímelo, ¿tú quién eres?- Sin planearlo, ya hice que dudara su nombre o mejor entrarle a mi jueguito.
Me intriga, me acosa pensar quién es a quien molestaré con esta plática de tres cosmo + tolerancia. Yo sólo quiero saber qué tiene que no tenga yo, cuánto piensa que no pueda lograrlo yo. Me pondré más ebria porque a Roberto le caí bien y me aplicó el 2 x 1. No conseguiré mucho en este encuentro, lo que si descifraré es su género, pero eso ya no importa. Dejaré que pague la mitad de la cuenta, no estamos en las películas para dejar un billete y como si no importará el cambio, ahí lo dejamos. En la vida real, esperamos a que el mesero te devuelva tus veinte pesos y le dejas sólo quince pesos de propina.
- 8:30 p.m.
En la despedida, le daré un abrazo (acostumbro a hacerlo) y le diré el típico - te cuidas mucho-. La noche será larga, el cosmo perderá el sabor y tomaré tan largo los tragos que les devolveré su sabor. Repetiré una y otra vez ¿quién se cree que es para implementar la tolerancia frente a los demás?
Qué bonito es pedir a los demás que sean tolerantes, pero es más peligroso de lo que se cree. Quien reciba el mensaje de tolerancia se considerará ser tan grande como para permitirle a los diferentes que actúen como son, pero, ¿no le corresponde eso a Dios?
5 comentarios:
muy buena pregunta piku.
Está cabrón eso de la superioridad moral.
Luego te doy más tips para que vaya quedando más "pikuland" tu blog
:D
...pero si se le delega semejante responsabilidad a dios es delegarlo todo y nada al mismo tiempo.
Luego vienen los que hablan a título del mero mero y el dinero de unos va a parar a los bolsillos de otros (normalmente más ricos que los primeros).
la piiiiiiku!
hey, visita tu tambor http://nadamegusta.wordpress.com el blog del haroldo y todo lo que no le gusta..
:)
que bonito escribes!!
yo tm soy fans de carrie bradshaw
Hablar de tolerancia es como decirle "cieguito" o "gordito" a alguien. Digo, ¿por qué se usan los diminutivos? No creo que uno se sienta menos gordo si lo haces más pequeño, ¿no?
=) Saludos! Me gustó tu post. Seré un lector asiduo, así que espero que seas una escritora asidua haha.
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